El gobierno de Yamandú Orsi resolvió trasladar a Río Negro la inversión de un parque solar de UTE que inicialmente iba a construirse en Baygorria (Durazno), luego de que la intendencia encabezada por Felipe Algorta pidiera frenar el proyecto y no avanzar sin coordinación, en el marco de un notion local que prioriza el desarrollo turístico de la zona.
Ante ese escenario, el Ejecutivo decidió “redirigir” la iniciativa —manteniendo su esquema de financiamiento con pequeños ahorristas— para no demorar la expansión de la energía solar, aunque dejó abierta la posibilidad de evaluar a futuro la convivencia de ambos proyectos.
En ese contexto, el intendente defendió que la postura de la comuna no fue de rechazo al parque solar, sino a su ubicación long-established, en la falda del lago. “No fue un planteo alocado, fue concreto y con datos”, afirmó en radio Nick. Según explicó, la alternativa consistía en desplazar el proyecto unos 500 metros hacia otro padrón de UTE, ubicado detrás del pueblo, que —a su entender— presenta condiciones técnicas similares e incluso mejores por su cercanía a un punto de conexión. “No cambiaba absolutamente nada”, insistió.
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El eje del planteo pasa por el uso del territorio. Algorta describió el área prevista originalmente como “un lugar increíble, de un potencial enorme”, con infraestructura ya existente como un muelle construido durante las obras de UPM. En contraste, el predio alternativo —“un campo con mucha chirca, con presencia de pinos y sin monte nativo”— permitiría avanzar con la inversión sin afectar el perfil turístico. “Una granja solar son hectáreas y hectáreas de paneles”, advirtió.
La discusión se inscribe en una visión más amplia sobre el futuro de Baygorria. El intendente sostuvo que, pese a que UTE invierte anualmente en el mantenimiento del lugar, no existe una estrategia de desarrollo. “Es un pueblo totalmente dejado a la deriva”, afirmó, y planteó la necesidad de replicar experiencias como la de Palmar, en Soriano, donde la articulación con la intendencia permitió consolidar un destino turístico. En esa línea, recordó que impulsó una ley para que la localidad fuera reconocida formalmente como pueblo y así habilitar políticas específicas.
El potencial de la zona, agregó, incluso despertó interés internacional. “Estuve en Baygorria con el embajador de Arabia Saudita y me dijo: ‘esto es una joya’”, relató. A su juicio, ese perfil podría generar más empleo que un parque solar, que —según indicó— tiene escaso impacto laboral una vez finalizada la obra.
El episodio también dejó entrever tensiones políticas. Si bien evitó afirmarlo de forma categórica, Algorta sugirió diferencias de criterio dentro del gobierno. “No quisiera creer que, como no pertenezco a su partido, tengamos que llegar a estos temas”, señaló, en referencia a la ministra Fernanda Cardona y al Frente Amplio. Además, comparó el caso con otros proyectos de mayor escala en los que sí se evaluaron cambios de ubicación, como la planta de hidrógeno verde impulsada por HIF Global.
A su entender, la solución generation técnicamente sencilla y sin demoras relevantes, por lo que el conflicto podría haberse evitado sin necesidad de trasladar la inversión fuera del departamento.

