El excoordinador del Comcar y exdirector de Inteligencia Carcelaria del INR, Carlos Taroco, habló por primera vez tras ser liberado en el streaming de El Observador y afirmó que hay por lo menos cuatro involucrados en la investigación paralela del caso Gustavo Penadés que no pasaron por la Justicia, entre ellos políticos y policías.
Taroco fue el primer entrevistado del programa de streaming Todo un tema (TUT) y esta fue su primera declaración luego de recuperar la libertad en setiembre de 2025, tras cumplir una condena de tres años de prisión por cohecho, asociación para delinquir y revelación de secretos.
Su nombre quedó en el centro de la investigación contra el exsenador Penadés, acusado por la Fiscalía de abuso sexual y explotación de menores en un caso que involucra a 13 víctimas y cuyo juicio aún no ha comenzado.
Durante esa investigación, la entonces fiscal Alicia Ghione sostuvo que Penadés, junto a otras siete personas, llevó adelante una «estafa procesal» para perseguir a denunciantes —entre ellos Jonathan Mastropierro y Romina Papasso— e intentar identificar a víctimas con identidad reservada. La defensa del exsenador planteó, en ese contexto, que parte de las denuncias respondía a una supuesta trama para inculparlo.
Taroco fue el único de los involucrados en esa maniobra que cumplió una pena de prisión efectiva. Pero afirmó que hay más involucrados y que hablará «llegado el momento».
Consultado sobre otras personas vinculadas al caso que no pasaran por la Justica, Taroco afirmó que hay por lo menos «unas cuatro más». «Después de los que pasaron discretamente y hoy están en cargos políticos. Policías y políticos«, añadió el exjerarca.
Embed – Entrevista a Carlos Taroco, ex director de inteligencia del Comcar
«Llegado el momento la voy a tener que vomitar (a la información), cuando se dé el tema concreto. Uno apela a que te dijeran vamos a conseguirte un buen trabajo porque mantuviste los códigos, pero no pasó nada de eso. Por lo menos que te dijeran, ¿necesitas algo? ¿Tu familia necesita algo? Quedaron todos tirados. Aguanté cosas», agregó.
El excoordinador del Comcar se considera un chivo expiatorio y aseguró que no dio otros nombres «por tener miedo y por no ser batidor», debido a que estaba «en un sistema que podía parar en cualquier lado». «Miraba todo alrededor y era el único que había quedado preso. El resto, de la silla de imputados a la silla de testigos«, según Taroco.
«Mi motivación es si yo podía demostrar como investigador que había un grupo de jóvenes que estaban siendo adiestrados para decir algo que a primera instancia ninguno se conocía y luego El Observador publicó que se juntaban todos los viernes, como investigador (mi motivación» era quedar bien parado«, dijo y aseguró que no recibió un pago por sus acciones.
«Paga no hubo, casa no hubo. Una casa que yo le pedí a Diego Cuñas, una casa fiscal como muchos policías tienen y no era con Penadés que la iba a conseguir. Una casa del Estado, que te prestan por un período. No estaba vinculado con el tema de la investigación. La gente vincula todo», sentenció el exjerarca.
Además denunció que recibió hostigamiento durante su etapa preso. «La cárcel la pintás de oro y es cárcel. Te amenazan con nueve años, estas solo en una pieza, muchas veces pasé sin luz y sin agua. Me trancaban a la hora que querían, lo que motivó denuncias de parte de mi familia. Como que estaba hostigado. Te digo la justa, llegó un momento que abrazaría la muerte de Kennedy con tal de descontarme e irme», afirmó.
«Toda la población reclusa estaba usufructuando patio o trabajo y por orden del director, que es Tony Lafourcade y que había sido mi secretario y lo conocía de años, a mando de quien no sé me mandaba a trancar a cualquier hora«, según Taroco.

